
¿Qué información debe mostrar realmente un sitio profesional para ser conforme, y dónde se encuentran las discrepancias entre lo que la ley exige y lo que los editores publican en la práctica? Las menciones legales, enmarcadas por la ley para la confianza en la economía digital (LCEN) del 21 de junio de 2004, constituyen la base de identificación de cualquier sitio web. Su contenido varía según el estatus jurídico del editor, el tipo de actividad y la naturaleza de los datos recolectados.
Menciones legales de un sitio: persona física o persona jurídica
Las obligaciones difieren considerablemente según si el editor es un empresario individual o una sociedad. La tabla a continuación sintetiza la información obligatoria para cada caso.
| Información requerida | Persona física (microempresa, EI) | Persona jurídica (SARL, SAS, SA, etc.) |
|---|---|---|
| Identidad | Nombre y apellidos | Denominación social, forma jurídica, monto del capital social |
| Datos de contacto | Dirección del domicilio, email, teléfono | Dirección de la sede social, email, teléfono |
| Inscripción | Número Siren | Número RCS y/o Siren |
| IVA | Número de identificación si está sujeto | Número de identificación a la IVA |
| Proveedor de alojamiento | Nombre o denominación, dirección | Nombre o denominación, dirección |
| Director de publicación | Nombre del responsable | Nombre del responsable |
Un punto que las fichas institucionales mencionan raramente: los datos de contacto del proveedor de alojamiento deben incluir su dirección postal, no solo su nombre comercial. Un simple “alojado por OVH” no es suficiente.
Para ver un ejemplo concreto de una página estructurada con estos elementos, se puede consultar la página sobre Mon Coach A Domicile, que ilustra bien la distinción entre la identificación del editor y la información relativa al alojamiento.

Triplete regulatorio: menciones legales, política de privacidad y cookies
La mayoría de las guías en línea tratan las menciones legales como un bloque único. La práctica regulatoria ahora impone un desglose en tres páginas distintas en un sitio profesional.
- Página de menciones legales (LCEN): identificación del editor, del proveedor de alojamiento, del director de publicación y menciones relativas a la propiedad intelectual.
- Página de política de privacidad (RGPD, artículos 13 y 14): finalidades de cada tratamiento de datos personales, base legal invocada, duración de conservación, derechos de los usuarios y datos de contacto del delegado de protección de datos en su caso.
- Módulo de gestión de cookies (directiva ePrivacy, recomendaciones CNIL): banner de consentimiento con posibilidad de rechazo tan simple como la aceptación, lista de cookies depositadas por categoría y duración de vida.
Fusionar estos tres bloques en una sola página de “menciones legales” sigue siendo técnicamente lícito, pero complica la legibilidad y aumenta el riesgo de olvidos durante las actualizaciones. En cambio, separar cada bloque en su propia URL facilita el control por parte de la CNIL y mejora la experiencia del usuario.
Base legal “interés legítimo”: una trampa de transparencia frecuente
Cuando un sitio profesional recolecta datos a través de un formulario de contacto, una herramienta de análisis o de prospección comercial, debe indicar la base legal del tratamiento. El consentimiento es la base más conocida, pero muchos editores invocan el “interés legítimo” sin proporcionar una justificación concreta.
La conformidad exige ahora que cada recurso al interés legítimo esté acompañado de una explicación legible por el internauta. Una fórmula genérica del tipo “tratamos sus datos en nuestro interés legítimo” no satisface este requisito.
Lo que debe contener la justificación
El editor debe describir el interés perseguido (por ejemplo: “medir la afluencia del sitio para mejorar la navegación”), explicar por qué este interés prevalece sobre los derechos de la persona afectada y especificar cómo el usuario puede oponerse. Este nivel de detalle supera con creces lo que la mayoría de los sitios muestran.
La ausencia de una justificación clara expone a sanciones de la CNIL, incluso a través del procedimiento simplificado que ha permitido varias decenas de decisiones desde principios de 2026.

Sanciones y procedimiento simplificado de la CNIL en 2026
La CNIL ha intensificado sus controles sobre los sitios profesionales, incluidos los sitios vitrinas de pequeñas estructuras. Desde enero de 2026, el procedimiento simplificado ha dado lugar a más de una veintena de nuevas sanciones. Este procedimiento permite imponer multas sin pasar por la formación restringida colegiada, lo que acelera considerablemente el tratamiento de los expedientes.
Los incumplimientos más frecuentemente sancionados no solo se refieren a la ausencia total de menciones legales. También se refieren a:
- Banners de cookies que no permiten un rechazo tan simple como la aceptación.
- Políticas de privacidad incompletas (duraciones de conservación ausentes, base legal no especificada).
- Menciones de proveedor de alojamiento insuficientes (nombre sin dirección, ausencia de número de teléfono).
- Formularios de contacto que recolectan datos sin información previa sobre su tratamiento.
La ley LCEN prevé sanciones que pueden alcanzar un año de prisión y una multa para las personas físicas en caso de ausencia de menciones legales. Para las personas jurídicas, las multas de la CNIL relacionadas con el RGPD pueden representar un porcentaje significativo de la facturación anual.
Propiedad intelectual en las menciones legales
Un aspecto a menudo descuidado: las menciones relativas a la propiedad intelectual son obligatorias tan pronto como el sitio utiliza imágenes, ilustraciones o textos de los cuales el editor no es el autor. La fuente debe ser citada o se debe obtener la autorización del autor. Los sitios que utilizan visuales libres de derechos deben verificar que la licencia cubre bien el uso comercial.
Por lo tanto, el marco regulatorio de un sitio profesional no se limita a una página de menciones legales redactada una vez para todas. La estructuración en tres bloques distintos, la justificación precisa de cada base legal para el tratamiento de datos y la actualización regular de la información de identificación constituyen los tres ejes sobre los cuales la conformidad se juega realmente.